Ambito 2
La conquista de la forma (1900-1920)

En la Europa de finales del siglo XIX, la perfumería alcanza la modernidad. El descubrimiento de las esencias sintéticas multiplica la cantidad de componentes y, por lo tanto, la variedad de los perfumes.

Este gran adelanto coincide con un clima general de prosperidad económica, de mejora de los transportes, de crecimiento de la población y de progresos en química y medicina. La burguesía es la clase social que fomenta todos estos cambios, adora la sofisticación y llega a ser el escaparate de las nuevas tendencias.

En París, la capital de la elegancia, las casas de perfume proliferan y aprovechan el talento de los grandes artistas del momento, quienes serán los responsables de diseñar los envases y la imagen de las fragancias. Esta creatividad al servicio del perfume se fragua dentro del movimiento artístico del Art Nouveau. La confianza en el progreso, este sueño de libertad de pensamiento y en el arte, se rompe cuando estalla la Primera Guerra Mundial. A partir de entonces, nada volverá a ser lo mismo.